¿Qué significan los acrónimos de las lápidas?

 

Es inevitable pasear por un cementerio y no fijarse en las inscripciones de las lápidas.

Para muchos pueblos y creencias la vida no es más que un paso hacia un lugar mejor, un trámite hacia la vida eterna que se alcanza a través de la muerte, por lo que el cadáver en sí carece de importancia y su recuerdo permanente en la Tierra, también.

Para otros, aunque la promesa de la vida eterna es la misma, también es importante mantener el recuerdo de la persona fallecida.  Ya los griego, al enterrar a sus fallecidos a los lados de los caminos de entrada a la ciudad para evitar epidemias, marcaban la zona de enterramiento de sus difuntos con una piedra para poder visitarlos. A lo largo de los años estas piedras que marcaban el lugar de sepelio fueron volviéndose más sofisticadas hasta llegar al formato de tumba que conocemos actualmente, donde encontramos nombres, fechas, descripciones y epitafios, y en casi todas ellas, un acrónimo.

Y de estos acrónimos vamos a hablar en este post. Nos centraremos en los que encontramos en España, que principalmente suelen ser en latín o su traducción al castellano.

D.E.P. 

Descanse en Paz

Es uno de los acrónimos sepulcrales más conocidos y el que más se utiliza desde mediados del siglo XX hasta ahora.

D.E.P.A

Descanse en Paz, amén

Menos usado que el D.E.P., también podemos encontrar este acrónimo en sepulturas más antiguas. 

E.P.D.

En paz descanse

Uno de los acrónimos más utilizados durante el siglo XIX y que fue más usado en la zona norte de la Península y en especial en nichos, ya que hasta mediados de este siglo era más habitual enterrar en los nichos que en la zona central del cementerio, que se utilizaba como fosa común para las personas que no podían pagarse una sepultura. Las modas cambian, incluso en los cementerios, y la majestuosidad de los panteones europeos cambiaron el estilo de los enterramientos también en nuestro país.

E.P.D.A.

En paz descanse, Amén

Tanto en la fórmula “descanse en paz” como “en paz descanse” o en cualquier otro acrónimo de cementerio traducido al castellano la “A” final corresponde a “Amén”. No así siempre en las inscripciones en latín, como ahora veremos.

Q.E.P.D.

Que en paz descanse 

Q.E.P.D.A

Que en paz descanse, amén 

Son más difíciles de ver en sepulturas ya que este acrónimo se suele utilizar más en los textos escritos para mencionar a una persona fallecida que en una sepultura donde se utiliza más las formas sin la Q delante.

E.G.E.

En Gloria esté

Se utilizaba a menudo para las sepulturas de párvulos por ser una fórmula más «suave» para expresar su fallecimiento.

D.O.M.

Deus Omnipotens Mortuus (Muerto para Dios Omnipotente)

No confundir con la traducción “Deo Optimo Maximo” (“Para el más grande y mejor Dios”) que también se suele encontrar en inscripciones no funerarias.

D.O.M.A

Deus Omnipotens Mortuus Amen (Muerto para Dios Omnipotente, Amén)

R.I.P.

Requiescat in Pace (Descanse en Paz)

Es la inscripción latina del D.E.P. que tampoco hay que confundir con el “Rest in Peace” que tanto vemos en las tumbas de Halloween, en su caso es inglés, no latín.

R.I.P.A.

Requiescat in Pace Aeternum/ Amen (Descanse en Paz eternamente/amén)

La “A” en las inscripciones funerarias en latín pueden tener estos dos significados, que a su vez, significan dos cosas diferentes. Esto es una apreciación completamente personal, pero el acabado en “ Aeternum” me parece más romántico y cariñoso que si es “Amen”, que como palabra final de cualquier oración, me marca eso, el final, un “aquí se acaba todo y ya esta”. La eternidad me evoca esperanza, el “así sea”, una derrota final.

R.I.P.S.

Requiescat in Pace Semper (Descanse en Paz Siempre)

Otra de las variaciones de R.I.P, dífícil de encontrar.

A.E.R.I.P.

Anima Eius Requiescat in Pace (Su Alma Descanse en Paz)

A.E.R.I.P.A.

Anima Eius Requiescat in Pace Aeternum (Su Alma Descanse en Paz Eternamente)

En este caso la A no lleva a confusión, aunque no es una inscripción que sea actualmente fácil de encontrar en sepulturas ya no actuales sino de siglos pasados en un cementerio. 

 

 

 

Paloma Contreras

¿Me invitas a un café?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies